jueves, 22 de enero de 2009

Villaviciosa



Tengo ultimamente querencia del vicio.

Vicio de fumar, de reir,
de agotar las horas.
Exprimirle el jugo a la vida,
y quedarme en tu sonrisa.

Vicio vicioso,
animal, eólico e inconsciente.

Vicio del vicio.


Foto: Defiance by Isac Goulart

martes, 23 de diciembre de 2008

Del cansancio...


Cansada de intentar ser la perfecta mujer, la perfecta amiga, la perfecta trabajadora... Cansada de intentar serlo, y no llegar a serlo nunca.

Cansada de levantarme todos los días e ir a trabajar. De no quedarme dormida. De no llamar diciendo que hoy no es un buen día para la rutina.

Cansada de ser politicamente correcta, de no rebelarme, de venderme a una sociedad que me vende a mi misma.

Cansada de estar cansada, de los que me reprochan soñar tanto, de los que quieren que no me deje llevar por el corazón y le ponga seso a la vida.

Cansada de los que no me devuelven la sonrisa, los que no me saludan en el ascensor. De las miradas inquisitivas, de los juicios, los juzgados y los abogados.

Cansada de bares donde no se puede fumar. Cansada de no poder saltar encima del sillón, gritar por la ventanilla del coche, o sacudirte la vida con un beso.

Cansada de cansarme, de no marcharme a otro lugar. De tener que esperar siempre un poco más. Cansada de quien no ve lo que soy y me mete en el mismo saco que a todos.

Cansada de llamadas pérdidas. Del maldito móvil y su sonido constante que le roba el sentido a la música.

Cansada del sudor excesivo de tantos, de su llanto, de su dolor, de la falsa responsabilidad de unos pocos.

Cansada de los bancos, las sanguijuelas, los ladrones, el consumismo, el mismo consumo.

Cansada de las modas, lo que se lleva, lo que no se lleva, los tipos y los esterotipos.

Cansada de los que no se dejan llevar ni traer, de los que se esconden, los que mienten y los que no se rien de si mismos.

Cansada de los que no dicen lo que sienten, lo que piensan. Los recubiertos como bombones de falsas apariencias.

Cansada de bodas, bautizos y comuniones. De copas a precios de hoteles, de garrafón y de los malos pinchadiscos.

Cansada de tanta realidad y tan poco sueño....

Cansada, exhausta, agotada....

Tan cansada... que mañana mismo cojo una hamaca, la pongo en el salón de casa, y no salgo hasta el año que viene.


Foto: Frozen by Strany

martes, 16 de diciembre de 2008

Mucho tinto y poca tinta



En este tintero, hay de todo menos tinta.

Verdades calladas,
falta de arrojo.
Palabras no dichas
y un corazón medio cojo.

Manos vacías,
gatos sin rabo.
Rastros sin atar
de cuerdas y cabos.

En este tintero, hay de todo menos tinta.

Ojos sin lengua,
alcohol en la sangre.
Un no quiero perderte
y sexo en alambres.

Miradas desnudas,
no puedo olvidarte.
El niño de ojos verdes
que no llega a la cuna.

En este tintero, hay de todo menos tinta.

Campos sembrados,
laberintos de sueños,
sombreros de copa
y el tiempo a tu lado.

Te quiero en Ginebra,
champán a la sombra,
coches sin freno,
caminos de niebla.

En este tintero, hay de todo menos tinta.


Foto: Creatividad by Sadakina2

viernes, 5 de diciembre de 2008

Flores de invierno

Ya no hay flores,
pero yo las llevo en el vestido.

Hace frío,
pero tus ojos negros
dan más calor que cualquier chimenea.

Dentro de la luz,
y fuera de las sombras.
Pájaros en la cabeza.

Las hojas caen,
también el vestido.
Sólo las flores se quedan.

Nieva sobre tu sonrisa
y fuera todo se congela.

Mi piel desnuda sobre las brasas,
nuestros cuerpos y el vino caliente.
El deseo se quema.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Siempre Tina

El pelo cano, tu piel de 30 años,
ojos titilantes y el puño alzado.
Siempre concisa, siempre clara,
el silencio oportuno y la lengua afilada.

Te azotaron vientos y mareas,
tú siempre erguida, siempre en guerra.
Llena de gracia y llena de fuerza.

Libertad, Libertina,
heredé tu gesto, tu cocina,
tu rabia callada y esa batalla a la vida.

Tu voz resuena como un eco,
suave, queda, inmortal en el tiempo.
Acuname en tus brazos como cuando era una niña.

Ahora Tina... ya nadie me llama Rufina.

martes, 25 de noviembre de 2008

Cubierta de barro


Despierto, ando, levanto, me caigo y me espanto. Me río, te abrazo, los pájaros surcan el cielo. Sus alas, su sombra, apenas rozan el suelo.

Me sonrojo, me escondo, me tapo la cara y no lloro.
Te canto, no oyes, cierras los ojos, las puertas a golpes.

El verde, el rojo, avanza, detente, corro y lo salto. Peligro, no pares, llegó el amarillo.

Y cojo una cuerda, lo ato, lo amarro, me cubro de barro. Me seco, lo mato, lo dulce y lo amargo.

El viento y las hojas ya no me mojan. Resbalan, no calan, soy impermeable.

La vida me llora, me cuenta un cuento que ya no me importa. Las flores sin forma, los enanos gigantes, molinos de viento sin proa ni popa.

Y corto mi pelo, lo arraso, soy otra, no tengo miedo, ni sombrero ni bota.

Farolas parlantes me hablan, desdeñan la luz y en la acera un perro me grita que basta.

Paseo, bailo, me siento y te leo. Borracha, drogada de tiempo, araño la mesa, la muerdo, y desciendo.

Bigotes sin gato, marañas de pelo, mi cuerpo, tu cuerpo, esquivando el deseo.

Me paro, relajo, carreras de fondo sin reloj ni agujero.

No llego, no hay tiempo, la bandera ondea en el aire, y en el aroma, tu reflejo.


Foto: Interlude Experimental by BenoitPaille

martes, 6 de mayo de 2008

Cerrado por derribo



Que para no ser heridos levantamos muros.
Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.
Que seria mucho mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y tambien se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder puede ser tambien avanzar.
Que no por mucho avanzar, se amanece más cerca del sol.

¡Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida!

Fragmento de un poema de M.Benedetti


Foto: By Magdalenawanli